REPORTAJES


 

La Industria, preparada para la TDT. ¿Por qué tanta espera?
Los cambios pendientes con el Dividendo, en el tejado del Gobierno
La Industria, fabricantes e instaladores están pendientes del nuevo Dividendo Digital. Estos últimos con un pie puesto en los tejados de los edificios donde tienen que adecuar las nuevas instalaciones. Pero la realidad es que es el Gobierno quién tiene la “pelota”•en su tejado y tiene que decidir…Por un lado tiene pendiente con las cadenas la desaparición de canales atendiendo a la sentencia del Supremo y por otro con las telefónicas que ingresaron una gran suma de dinero para tomar el espacio radioeléctrico que hoy aún tiene la TDT. Por su parte, el sector audiovisual, el de las cadenas de televisión parece estar algo más tranquilo pensando que el recorte de canales anunciado desde la Sentencia será menos gravoso de lo que se esperaba...
Javier Muñoz

El Dividendo Digital va camino de convertir en el gran culebrón de nuestro sector. Ahora las televisiones advierten de una posible demanda multimillonaria al Gobierno que sigue sin mover ficha. Todavía los operadores siguen esperando una decisión firme sobre si se desprendan de los canales con respecto a: Atresmedia, tres; Mediaset, dos; Unidad Editorial, dos; y Net TV, otros dos.

Por el momento tanto Atresmedia como Mediaset no encontraron una respuesta concluyente de Víctor Calvo-Sotelo, secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información.

Desde luego las últimas reuniones entre Gobierno y representantes de televisiones, eso sí, son “formales” y “cordiales”. Y los representantes de Industria manifestaron comprometerse a revolver el problema que se les ha planteado a las televisiones.
Pero han comunicado que estaban barajando varias posibilidades y que ya les comunicarían, en poco tiempo, a las cadenas la decisión que tomará el Ejecutivo. Pero hasta hoy, no hay una comunicación por parte del Gobierno que pueda aclarar la situación.

Solución justa
Si bien es cierto que el ambiente a día de hoy en las televisiones es de tranquilidad. Los equipos jurídicos les han transmitido que tienen las de ganar en este conflicto y que el Gobierno tendrá que reponer de lo que ahora la justicia les obliga a tener que desprenderse. También es verdad que el resto de la Industria que va por otro lado, la tecnológica, fabricantes e instaladores e integradores de soluciones, empiezan a impacientarse.

Desde luego las televisiones están haciendo bien su trabajo y han enseñado las uñas al Gobierno: de hecho han transmitido al Ejecutivo que están dispuestas a demandar ante los tribunales al Estado si el Gobierno les quita canales y no les propone una solución justa.

Lo que demandan Atresmedia, Mediaset y el resto de cadenas es que el Gobierno apruebe una ley y que sean los operadores los que decidan cuántos canales quieren tener.
Las cadenas calculan que, en caso de tener que acudir a los tribunales, la demanda sería millonaria. Exigirían daños y perjuicios al Estado por una decisión que les provoca un serio daño empresarial. En general, lo que las televisiones privadas argumentan es que un Gobierno (el de Zapatero) les concedió unos canales y que ahora no les puede quitar después de la inversión, puestos de trabajo creados, gestión de marcas y demás decisiones que han tomado en los últimos años.

Aspecto retrospectivo
Para entender una situación que se complica y desespera a muchas empresas, sabemos que sobre el Dividendo Digital sabemos que el apagón analógico se culminaba en abril de 2010 sin grandes trastornos técnicos y sin problemas sociales: la población se pertrechaba de decodificadores y antenas para que la TDT formara parte de nuestras vidas sin remisión.

Con lo que no contaba el Gobierno de Rodríguez Zapatero con aquel salto en el televisor de casa es que se iba a convertir en una bomba de relojería que iba a estallar dos años después, cuando los tribunales tumbaban la designación directa de un múltiplex más para cada uno de los operadores nacionales que empezaban a funcionar en noviembre de 2005.

La situación se complica cuando la empresa vasca Infraestructuras y Gestión 2002 (que no funciona como operador audiovisual ni nada parecido) reclamaba esta concesión sin concurso que en principio se lleva por delante a todos los canales que nacieron después del apagón. El Tribunal Supremo ratificó el dictamen y el Gobierno aún tiene que cumplir oficialmente esta decisión sin añadir enemigos mediáticos.

El pasado 31 de diciembre tenía que haberse culminado la otra tarea pendiente que nos afecta a todos: el dividendo digital, la liberación de espacio radioeléctrico (concesión ya abonada por las empresas de telefonía), con la contracción y posible desaparición de varios múltiplex.

Retraso anunciado
El Ministerio de Industria por tanto no puede retrasar más la solución del enredo de la TDT, una franja por la que emiten 30 canales (nunca sospechó el espectador español que podía tener gratis tanta oferta) y que vive tiempos de replanteamientos en todas las vertientes, inclusive la mediática.

Desde luego, el dividendo digital es una decisión técnica que obligará a la desaparición de señales, pero parece que habrá soluciones más dulces para aliviar el varapalo de la Sentencia.

Lo primero, arreglar el desaguisado en el que Atresmedia debería perder tres canales y Mediaset, dos. Esta última acaba de anunciar la reforma de La Siete (una nueva variación en su fórmula temática) y de Nueve. Podrían perderse canales en HD mientras que la posible gran afectada, RTVE, ha reforzado todas sus temáticas e incluso cuenta con dos canales en HD desde este año.

Aún está todo por resolverse, aunque lo que queda claro es que los ciudadanos no dispondrán de los 800 millones de euros previstos para la reatenización del dividendo digital.

Son como niños
Desde luego hay que recordar que la TDT sigue siendo un servicio muy valorado socialmente. Es la televisión gratuita que tenemos y el 73% de los niños de 4 a 9 años ven la televisión acompañados, según el análisis de “constelaciones” o “modos de ver” la televisión de Kantar Media. Además, la cifra se queda en el 56% del total de las personas que ven la televisión.

Por edades, otro grupo que más tiempo la TDT en solitario son los espectadores con edades comprendidas entre los 55 y 64 años (el 48% del tiempo) siendo el infantil (de 4 a 9 años) el que menos la consume de esta manera, quedandose en el 27%, cerca del 32% de los niños de 10 a 12 años.

En el detalle por cadenas se observa que laSexta3 es la cadena cuyo total del consumo en niños de 4 a 9 años tiene el porcentaje mayor en visionado acompañado, siendo el 92% de los niños de 4 a 9 años que ven la cadena. Por contra, Clan con un 39%, Disney Channel con un 38% y Boing con un 36%, son las cadenas que más ven sin compañía.

En el detalle por cadenas se observa por tanto que los canales de TDT sirven tanto para unirse en familia a ver televisión como también como espacio de entretenimiento en el que la audiencia puede disfrutar su tiempo de ocio en solitario.

Cambios en ofertas de TDT
Desde luego la situación de la TDT es convulsa. El inicio de las emisiones del canal de televisión Real Madrid TV en abierto por la TDT española queda por ahora “congelado”. El acuerdo con el Grupo Intereconomía estaba cerca para que Real Madrid TV pudiera distribuir su señal en la TDT, pero la incertidumbre provocada por la sentencia del Supremo que les obliga a eliminar nueve canales ha paralizado la operación.

Mediaset España, Atresmedia TV, Vocento y Unidad Editorial, son los cuatro operadores que cuentan con los múltiplex y se han visto afectados por la sentencia del Supremo.
Más allá de la guerra en los tribunales, desde luego los socios de Uteca mantienen abierta la puerta de la negociación con el Gobierno para tratar de llegar a un acuerdo. "Las televisiones están luchando por sus intereses ante la justicia, lo cual no quita para que se llegue a una solución pactada con el Gobierno que evite la eliminación de las licencias o un nuevo reparto", aseveraron fuentes cercanas a las cadenas privadas.

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