REPORTAJES

Telefónica con la compra de Canal + se convertiría en el mayor operador de televisión de pago
Movimientos entre operadores por dominar el espacio de la televisión
PRISA acepta la oferta de compra de Telefónica sobre el 56% de Canal+. Así la operadora pagará 725 millones de euros y se hará con el control de DTS, la plataforma de televisión de pago. El acuerdo supone valorar el 100% del capital de DTS en 1.295 millones. "Durante un periodo de treinta días desde esta aceptación, PRISA se compromete a negociar los contratos que documenten satisfactoriamente la transacción", señala la empresa en un comunicado enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Ahora hay que esperar al Tribunal de la Competencia y sus decisiones y que se de el visto bueno final. Además de redes grandes que hoy explotan Ono-Vodafone o Telefónica-Movistar existen otros operadores, más pequeños, que también tienen mucho que decir en este sector. De estsa froma, en el cable Ono sigue su camino tras la compra de Vodafone y los operadores locales se mueven para hacerse fuertes en el sector y apuestan por la expansión geográfica. Unidos bajo Open Cable "son el garante de que se existe competencia, la tercera vía tras Telefónica y Ono y mantenemos nuestras posibilidades de ser los terceros en el mercado, pese a que éste está cambiando muy deprisa y se producen muchas fusiones". De lo que no cabe duda es que la fibra óptica es el futuro.
J. Muñoz

La operadora que preside César Alierta, Telefónica-Movistar, posee ya el 22% de DTS, la plataforma de televisión de pago de Canal+, por lo que, al cierre de la operación de compra, controlará el 78% de la propiedad. El otro 22% está en manos de Mediaset España. Telefónica estaba interesada en ampliar su posición en DTS con el fin de afianzar su oferta de televisión de pago, Fusión TV, en un momento en que las ofertas combinadas ganan protagonismo en el mundo de las telecomunicaciones.

Telefónica es consciente que está sujeta a la obtención de las pertinentes autorizaciones regulatorias y al cumplimiento de las condiciones habituales en este tipo de transacciones. Y ha querido dejarse una salida por si las autoridades de Competencia le complican sobremanera la compra a Prisa de su 56% en Canal+.

Así, ha incluido una cláusula en el acuerdo según la cual podrá abandonar la operación al cabo de un año si las condiciones que le impone el regulador le resultan inasumibles. Eso sí, dar marcha atrás no es gratis. La penalización, habitual en este tipo de pactos, obligaría a la teleco a abonar a la firma de los Polanco una cantidad en torno a los 58 millones de euros.

El consenso en el sector es que Telefónica tendrá que hacer importantes renuncias y sólo le darán luz verde si se incorporan duras condiciones, como pudiera ser la introducción de restricciones a la explotación del fútbol. Lo lógico sería que no pudieran ofrecer este contenido en exclusiva y tuviera que ofrecerse al resto de operadores en igualdad de condiciones.

Las cifras de la CMT
Según los últimos datos de la antigua Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), Canal+ y Telefónica (a través MovistarTV) concentraban en 2012 casi el 76% de los ingresos de la televisión de pago, y casi un 60% de los abonados. Además, desde el punto de vista audiovisual, estamos hablando de integrar a los dos operadores más activos en la compra de derechos premium. Sin contar con que las ofertas convergentes que puede plantear Telefónica también afectan al mercado de las telecos y provocarán sin duda la oposición de la competencia.

Pendientes por tanto de las autoridades europeas también el propio macrorregulador español podrían reclamar que el asunto fuera abordado por la jurisdicción nacional debido a las implicaciones de la absorción para el mercado local. Pocos dudan de que esa será la primera batalla que librarán los implicados en un proceso que puede prolongarse en el tiempo, como poco hasta abril o mayo de 2015.
Según expertos cercanos a la operación, “Telefónica y Prisa preferirán que se vea en España y los Vodafone u Orange intentarán que quede en Bruselas. Si sacamos la bola de cristal y teniendo en cuenta los intereses que se moverán –no solo empresariales–, existen posibilidades de que el expediente recale en España”.

En este escenario y aunque podría no autorizarse la operación, lo normal es que la CNMC la apruebe, pero con condiciones exigentes, también para salvar la cara ante compañías internacionales con intereses en España. El procedimiento puede durar más de un año tranquilamente”.

El mayor operador
Con esta operación, Telefónica se convertirá en el principal operador de televisión de pago de España. A los 670.000 abonados con los que contaba a finales de 2013, la compañía unirá los 1,6 millones de clientes que tenía Canal+ también a cierre de año, según datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Y Telefónica tendrá acceso a contenidos audiovisuales premium, especialmente en el ámbito deportivo. El nuevo modelo de negocio se aprovechará de las sinergias complementarias de telefonía fija, móvil, Internet y televisión.

Telefónica ya anunció hace dos meses su plan de expansión en el mercado de la televisión de pago, que ha recibido un impulso con la compra de contenidos audiovisuales de fuerte tirón entre el público, como la Fórmula 1 y el Mundial de motociclismo.

Se avanzó el refuerzo de su oferta con la emisión en emisión en exclusiva para España los 546 partidos oficiales de las selecciones europeas en su clasificación para la Eurocopa de 2016 y el Mundial de Fútbol de 2018. La UEFA le adjudicó los derechos para los próximos cuatro años. Movistar TV anunció entonces su intención de lanzar en septiembre un canal propio dedicado exclusivamente al fútbol internacional.

Una sola oferta
A través de Movistar Fusión TV, la multinacional española ha unido en una sola oferta comercial todos sus servicios, integrando así el negocio de las telecomunicaciones y el audiovisual. La misma estrategia integral de negocio ha sido diseñada por sus principales competidores. Vodafone, por ejemplo, ha comprado la plataforma de televisión por cable Ono por 7.200 millones de euros, una transacción que está aún pendiente de cierre.

Telefónica entró en el negocio de la televisión de pago de la mano de Vía Digital, que se fusionó con Sogecable (hoy PRISA TV, empresa propietaria de Canal Satélite Digital y Canal +) en 2003. La nueva plataforma ofrecía más de 160 canales y servicios. En 2010, los acuerdos de integración de Telecinco (del grupo Mediaset) y Cuatro (PRISA) propiciaron la reordenación accionarial de DTS (DTS Distribuidora de Televisión Digital), entre Mediaset, Telefónica y PRISA. Las dos primeras compañías pasaban a controlar el 22% del capital de la plataforma televisiva, respectivamente, mientras que PRISA conservaba en sus manos el 56% de Canal+.

Los contenidos son también la pieza clave para el despegue de la fibra, una de las líneas de expansión en la que está embarcada Telefónica, que necesita músculo para desarrollar este mercado.

Vodafone-Ono dieron el paso
Precisamente, dieciséis años después de la creación del operador de cable Ono y tras el acuerdo para su venta a Vodafone, su fundador, Eugenio Galdón, opina que "Ono es una historia de fracasos...pero estamos muy orgullosos de haber triunfado finalmente y aportado valor a la sociedad".

Galdón es el inversor español que más tiempo ha permanecido en una operadora de telecomunicaciones, desde su creación en 1998, ha estado también en la creación del operador de telecomunicaciones Uni2, origen de la actual Orange España. En la actualidad es presidente de la Fundación Everis, y recuerda que los grandes ganadores de estos concursos fueron las eléctricas, que "imponían más confianza financiera".

Precisamente ante las eléctricas, su consorcio perdió el concurso de cable en Madrid, "lo que nos condenaba a ser un operador regional". Años después fue Ono la que compró a las eléctricas sus demarcaciones del cable Auna, constituyendo un fuerte operador con presencia en casi toda España.

"Partimos con 300.000 euros y en estos 16 años hemos invertido 6.000 millones", explica Galdón. Ahora Ono ha sido adquirida por Vodafone, operador que Galdón siempre consideró como el complementario para esta operadora. "Ono está en buenas manos, ha dicho Galdón, y tiene un gran recorrido".

Facilitar la competencia
Eugenio Galdón al respecto reconoce que el esfuerzo realizado por Europa para terminar con los monopolios y facilitar la competencia ha tenido un alto coste, ya que la industria europea ha dejado de ser líder en el mundo por lo que es necesaria una nueva regulación que haga compatible la competencia con la investigación, el desarrollo del sector y su consolidación.

Desde su experiencia en televisión que le ha proporcionado Ono como operador de cable, Galdón opina que la televisión tradicional "tiene todavía mucho desierto por delante" y que tiene que saber reinventarse y dejar de abrazar la antigua tecnología.

Para Galdón, la TV tiene la ventaja de que ya es un medio de comunicación audiovisual, pero le falta la interactividad, debe evolucionar de acuerdo con la tendencia de fragmentación de audiencias y no olvidar que los anunciantes siguen necesitando un vehículo para invertir en publicidad.

Desde luego la fibra óptica es el futuro. Y además de redes grandes que hoy explotan Ono-Vodafone o Telefónica-Movistar existen otros operadores, más pequeños, que también tienen mucho que decir en este sector.

Cable local en marcha
Destacan por tanto también los movimientos de las redes de cable locales con su oferta conjunta de televisión y servicios de telecomunicaciones y que ahora también se refuerzan ampliando su oferta a 4G inalámbrico en toda España. Así prevén destinar cuatro millones en los dos próximos años en Andalucía para extender sus servicios y su cobertura a todo el territorio andaluz.

Y la operadora Open Cable Telecomunicaciones se refuerza como la tercera operadora de España tras adquirir esta licencia nacional de 4G en la banda de frecuencia de los 3,5 MHz, que permitirá dar servicios de Internet de alta capacidad en poblaciones de menos de 100.000 habitantes en todo el territorio nacional.

Para el director de esta operadora, Antonio Ramón Guilabert, esto implica "una revolución, ya que nos permite resolver las diferencias del mercado español en el entorno rural y en las pequeñas y medianas poblaciones". Recordamos que Open Cable es la suma de 47 operadores locales.

Hoy se está desarrollando el proyecto para dar servicio de 4G, Internet inalámbrico, en toda España, para lo cual se va a empezar a dar servicio en 91 municipios de Andalucía, la mayoría en este caso con menos de 30.000 habitantes. En España se pretende atender a 300 municipios.

Oferta rural integral
El proyecto que tienen las redes locales puede beneficiar a 300.000 personas, según Guilabert que ha explicado que pretende ofrecer este servicio a municipios en un plazo inferior a un año y con una inversión a corto plazo de dos millones de euros en la instalación de antenas que permitirán conectar de manera inalámbrica a las zonas en que estamos ubicados y permitirá "no solo servir a los cascos urbanos y casas de campo sino también a las empresa ubicadas en polígonos industriales, tendrán los mismos servicios que en las ciudades".

Y ha indicado que, además del 4G inalámbrico, Open Cable también es operadora de telefonía fija a nivel nacional y pretende ofrecer una oferta de telefonía fija "que será la más barata del mercado", además de mostrar una oferta combinada con telefonía móvil, al ser también operador de telefonía móvil.

El director de Open Cable ha recordado que esta empresa "es fruto de la unión de muchas y pequeñas empresas con mas de 25 años de historia que han sabido evolucionar tecnológicamente en últimos años hasta conseguir ser operadores supercompetitivos en el mercado nacional".

"La unión de los pequeños ha hecho la fuerza", ha resaltado Guilabert, quien ha indicado que en el caso de Open Cable "apostamos por la atención personalizada en oficinas en las ciudades en que estamos presentes". Y a largo plazo para garantizar esta cobertura en el ámbito rural y para llegar a aquellas poblaciones que no llegan otras operadoras, se va a destinar una inversión de seis millones de euros durante los próximos tres años.

Para competir con Telefónica y Ono-Vodafone
La unión hace la fuerza. Con este mantra Open Cable Telecomunicaciones ha llevado a cabo una ampliación de capital de 260.000 euros que ha permitido la entrada en su accionariado de 41 empresas locales de cable que se suman a las seis fundadoras (Crevision, TV Almansa, Tele Elda, Telecable Jumilla, Triunfo Telecomunicación de Arnedo y Tele Novelda).

En su conjunto, las empresas que se han sumado al proyecto prestan hoy servicios en 12 comunidades autónomas, lo cual permite a Open Cable “transformarse en el tercer operador por cable a nivel nacional por cobertura territorial, por detrás de Telefónica y Ono”.

Antonio Ramón Guilabert, director general de la compañía recuerda que Telecable, R y Euskaltel (a las que consideran sus “hermanas mayores” y con la que comparten negociaciones) solo están presentes algunas zonas. Y Jazztel, que ha empezado a instalar fibra óptica y ha llegado a un acuerdo con Telefónica para cablear conjuntamente, “de momento solo tiene funcionando algunos tramos”.

En la actualidad, Open Cable ofrece servicios de internet, telefonía y televisión en más de 200 poblaciones españolas con una cifra de facturación cercana a los 50 millones de euros. La mayoría de sus miembros han cumplido ya más de 25 años en el sector. En total, suman 500.000 clientes.

Guilabert añade que preparan su salida al mercado como Operador Móvil Virtual: “lo que nos permitirá hacer ofertas conjuntas de todos nuestros servicios a precios muy competitivos”. Y también destaca que con las tecnologías inalámbricas  "las empresas pequeñas de Andalucía y España pueden tener mercado en todo el mundo, y les permitirán dar viabilidad a pequeñas cooperativas y pequeñas empresas; estas tecnologías permitirán que su mercado sea el mundo". Las pequeñas empresas tendrán tratamiento muy similar al de los hogares y sobre las empresas que están en polígonos industriales, tendrán un despliegue de ancho de banda de 50 megas".

Energía más barata
Open Cable Telecomunicaciones también ha decidido diversificar su negocio hacia el sector de la energía. La compañía ha firmado un convenio con las Cooperativas Eléctricas Españolas, que comparten, según cuenta Antonio Ramón Guilabert, una misma filosofía comercial en defensa de las empresas de implantación local. “Haremos una compra conjunta de energía para poder ofrecerla más barata en las poblaciones donde operamos”.

Desde la compañía defienden el nuevo proyecto asegurando que lo que hasta ahora había sido una apuesta en solitario de todas ellas –una situación que ellos mismos definían como “el ejército de Pancho Villa”– se ha transformado en un grupo organizado en el que las pequeñas empresas de telecomunicaciones han pasado a dar la batalla “como un ejército regular con unidad de mando”.

Aunque los 41 operadores sumados al proyecto se mantienen como sociedades independientes al tiempo que son accionistas de Open Cable, todos tienen una infraestructura común en Madrid (un nodo), desde donde compran en el mercado internacional ancho de banda y minutos telefónicos, que luego son distribuidos a cada socio.

“Open Cable gestiona la red de todas, pues funcionamos como una sola red. Nosotros facturamos a cada socio y ellos a su vez a sus clientes”, dice Guilabert, que defiende que el modelo de Open Cable se basa en la asistencia personal a sus clientes con oficinas propias, en todos los lugares en los que prestan servicio, generando así puestos de trabajo tecnológicos en las ciudades en las que se implantan.

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